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LA ECONOMÍA - ABRIL DE 1966


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“Los supresivos han estado tejiendo una red de embrollos económicos para las sociedades desde hace tiempo, utilizando malas interpretaciones económicas o ignorancia para intrincar a esas sociedades que sólo recientemente rompieron las cadenas de la esclavitud real. Hoy en día, las cadenas se forjan con restricciones económicas y, para ser franco, con mentiras económicas”.

 E
n esta sociedad, una de nuestras barreras principales a la libertad total es la economía. Los supresivos han estado tejiendo una red de embrollos económicos para las sociedades desde hace tiempo, utilizando malas interpretaciones económicas o ignorancia para intrincar a esas sociedades que sólo recientemente rompieron las cadenas de la esclavitud real. Hoy en día, las cadenas se forjan con restricciones económicas y, para ser franco, con mentiras económicas.

     Comprender la economía es un paso valiente hacia la libertad total en una sociedad. Las aberraciones tienden a desaparecer cuando se ponen al descubierto sus mentiras.

     Por lo tanto, he escrito este breve ensayo sobre las verdaderas leyes de la economía, ya que podrían ayudarte en tu camino a la libertad.

     Hoy en día, casi cualquier persona tiene un problema de tiempo presente que se vuelve más apremiante con el paso del tiempo y con la evolución de nuestra sociedad.

     Es una pregunta sencilla:

      “¿CÓMO PUEDO VIVIR?”

     La respuesta a esta pregunta, de forma amplia y general, se puede encontrar logrando una comprensión de un tema llamado “economía”.

     La economía es sencilla en la medida en que no se la obscurezca, y es confusa en la medida en que se le haga servir a un fin egoísta.

     Cualquier niño puede entender, y poner en práctica, los principios básicos de la economía. Pero los hombres adultos, enormes con la estatura del gobierno o de cadenas de bancos, encuentran muy útil oscurecer el tema más allá de toda comprensión.

     Lo que se hace en nombre de la “necesidad económica” avergonzaría a Satanás, ya que lo hacen unos cuantos egoístas para privar a la mayoría.

     La economía evoluciona fácilmente, convirtiéndose en la ciencia de hacer infelices a las personas.

     El noventa por ciento de la vida es economía. El diez por ciento restante es socio-político.

     Si esta fuente prolífica de supresión está suelta en el mundo, y si hace infelices a las personas, entonces es un campo que se puede comentar legítimamente en Scientology, ya que debe conformar un gran “malentendido” en nuestra vida diaria.

     Veamos lo intrincado que puede hacerse. Si la humanidad aumenta en número y si se incrementan la propiedad y los bienes, entonces el dinero también debe incrementarse si no queremos llegar a un punto en que nadie pueda comprar.

     Sin embargo, el dinero se tasa sobre un metal del que sólo existe cierta cantidad y no más: el oro. Por consiguiente, si se va a frenar la expansión de la humanidad, se frenará simplemente al agotarse este metal. Y aparte de su uso en obras de arte y en la superstición, este metal –el oro– casi no tiene valor práctico. El hierro es mucho más útil, pero como es uno de los elementos más comunes que existen, no serviría al propósito de suprimir el crecimiento del hombre.

     EL DINERO ES SIMPLEMENTE UN SÍMBOLO QUE LA GENTE CONFÍA QUE PUEDE CONVERTIRSE EN BIENES.

     La filosofía más virulenta del siglo XIX no fue la de Dewey* ni la de Schopenhauer*. Fue la de un individuo alemán llamado Karl Marx. En su libro, El capital, se dispuso a destruir el mundo del capitalismo introduciendo la filosofía del comunismo, que evidentemente tomó prestada en parte de Licurgo, líder del antiguo estado griego de Esparta.

La economía continúa...


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